Soñar con los ojos abiertos

Vivir por ideales.

Teatro Colón completo como nunca antes. Plateas y palcos con trajes y vestidos para la ocasión. Pisos superiores desbordados de amantes de la música entremezclados, sin distinciones claras de edad o procedencias.

Y la música impone el silencio y los protagonistas de la noche son músicos israelíes y palestinos quienes de la mano de un "soñador" que se niega a aceptar la violencia de su tierra en común, deciden apostar por la paz, la convivencia y el encuentro.

Pero Barenboim protagonista de esta hazaña es un hombre audaz y propone como repertorio a Wagner, nombre maldito para muchos por su vínculo con la la peor de las Alemanias.

Durante 45 minutos vi rostros conmoverse, ojos lagrimeando y parejas abrazadas, en un homenaje silencioso ante tanta belleza y dignidad.

Y yo soñé con los ojos abiertos.

Soñé que nosotros también podemos dejar de lado nuestras diferencias y perdonar tantas faltas cometidas unos contra otros.

Soñé que si enemigos implacables lo habían logrado, nosotros no podemos ser menos.

La ovación final que hizo temblar a este coloso me despertó y por un rato intenté extender el sueño, sin lograrlo.

Gracias Barenboim y la Orquesta del Diván, entendimos el mensaje!

Musica
teatro colon

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